4 de diciembre de 2013

Stellar

"Meet me in outer space
I will hold you close
If youre afraid of heights //
I need you to see this place
It might be the only  way
That I can show you how
if feels to be inside of you"
Stellar - Incubus

A tres meses de crear este blog, creo que ya puedo permitirme escribir una entrada que hable sobre ella; la mujer que desde el primer momento en el que la ví, supe que sería un personaje muy importante en esta historia tan bizarra que llamo "mi vida", aquella persona que ha estado conmigo en momentos tanto buenos como malos, que incluso me ha dado mis merecidas reprimendas. Y que hoy día, puedo decir a los cuatro vientos que la amo.
Así es, amigos. Me refiero a Mrs. A, o mejor dicho escrito... Adriana

Dos puntos antes de comenzar esto:
*Ella no sabe de la existencia de esta entrada (hasta que sea publicada) Así que no existe presión de algún tipo para quedar "bien" con ella u otras personas.
*Y última. si estás esperando leer detalles, o cosas así, siento decirte que estás en el sitio equivocado, amigo! Ya que sólo escribiré algunos factores los cuales me hacen amarla o admirarla.
Aclarado esto, comenzámos.


Por aquel entonces, los rayos incandescentes de un Sol de Verano, iluminaban las concurridas calles de México. País en el que un servidor radica. Así es, un joven preocupado por llegar temprano a su trabajo, platicar con sus amigos, compartir sus conocimientos musicales, estar notificado de las mas recientes tendencias mundiales, y de conciertos a los cuales asistir.
Como es común en esta época, si no eres parte de las redes sociales (Twitter, Facebook, por mencionar algunas...) estás fuera, no te enteras de nada ni de nadie. Así que, siendo dueño de una cuenta de Twitter, con una modesta cantidad de followers, un día apareció en la lista de las personas que me siguen, una chica con un avatar gatuno. @Adryava era ese nickname.

Una interacción de mi parte, otra de ella, 10 mas mías, muchos mensajes directos; y cuando me dí cuenta, se había formado una amistad considerablemente buena.
Me contó que ella era tesista en Ingeniería de Transportes Públicos, con muchas ganas de estudiar, con gustos musicales muy afines a los míos y ciertas cosas que eran un poco ajenas a mi, o que de plano no había escuchado hablar de ellas. Tanto su mundo, como ella, resultaron  muy interesantes para mi.
Finalmente llegó ese día, en el que hicimos a un lado las conversaciones por medio de una pantalla, para sustituirla con una en persona.

Una cita con aquella chica. Qué me pongo? Qué digo? Qué hago? QUE NERVIOS!!!
Por suerte, para ser la primera vez que nos veíamos, resulté triunfante. Sin esos silencios incómodos o chistes malos que arruinaran el día. Así pasaron dos, tres, y muchas mas citas, cada que la veía ese sentimiento de tener un zoológico en mi estomago se hacía mucho mas fuerte.
Entonces creímos conveniente dar el siguiente paso. Aclarando términos y condiciones (no todas en ese momento) le pedí formalizar lo nuestro. Ser una pareja y todo lo que implica eso. Ella aceptó, y desde ese momento, mi vida cambió.

Ya sea disfrutando el explorar su mundo, descubrir sus maneras de ser, sus gustos, y también con muchas alegrías, pocas tristezas, visitas a muchos museos, Cineteca Nacional, conciertos (Oh, esos todavía no!) y otras tantas actividades juntos, que ambos disfrutamos en esta relación que apenas está floreciendo y sé que nos dará buenas cosas.

Elegí este tema, un tanto por su lírica, que es muy bonita, y otro tanto porque estoy casi seguro que esta banda es de su agrado. Y mas si es en acústico, todo suena mejor. Con ustedes, Stellar.





El Enamorado

Conejo del Albedrío

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